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¿Comprar un piso a reformar? Ventajas y claves

Posted by: In: Inmobiliaria 17 Oct 2017 Comments: 0 Tags: , , , , , , ,
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La compra de un piso es una de las decisiones más importantes que podemos tomar. Dar con el piso adecuado puede llevar varios meses e, incluso, más de un año. Por lo tanto, si el piso de nuestros sueños no aparece enseguida, lo mejor será cargarse de paciencia. No hay que descartar, de entrada, ningún tipo de vivienda. Ni una casa nueva ni un piso a reformar.

Por suerte, hay algunos trucos que nos ayudarán a encontrar lo que queremos. Por ejemplo, acotar la ciudad y la zona en la que nos gustaría que esté. También tener claro el precio máximo que estemos dispuestos a pagar, el número de metros cuadrados y habitaciones, etcétera. Desafortunadamente, aunque muchos pueden pensar que las viviendas han bajado de precio, en muchas zonas el descenso no es muy notable. Por lo tanto, la compra de un piso sigue suponiendo un fortísimo desembolso económico, que solo se puede mitigar con algunos trucos.

La compra de un piso a reformar: más barato que uno seminuevo o nuevo

Los pisos que requieren una reforma integral son, generalmente, viviendas que tienen más de 30 años. Lo más habitual es que sus anteriores propietarios no hayan hecho grandes cambios desde su compra. Como consecuencia, pasado un tiempo, es necesario hacer una obra de gran envergadura para que el piso vuelva a estar en buenas condiciones. Pero, en muchos casos, a sus propietarios no les interesa. Bien porque tienen otros pisos, porque la vivienda es fruto de una herencia o porque, simplemente, cuando quieren cambiar el inmueble por otro, lo venden.

Entonces se encuentran con un problema: hay otras varias decenas de viviendas a la venta en la misma zona. Y en mejor estado que el piso del que quieren deshacerse. Generalmente, esto hace que tengan que ofertarlo a un precio menor del que tendría si no hiciese falta reformarlo. Sobre todo, si tienen prisa por vender. Así, los compradores a los que no les importa quedarse con un piso a reformar de arriba abajo antes de poder entrar a vivir en él, pueden encontrarse con auténticos chollos. Esta es la primera de las ventajas de la compra de un piso a reformar: suelen ser mucho más económicos que los seminuevos y los nuevos.

Para comprar un piso a reformar olvídate de prisas

Está claro que para comprar un piso a reformar es necesario no tener prisa para ocuparlo. Las reformas integrales suelen durar varios meses, y hacerla con muebles por medio y gente viviendo en ellos no es recomendable. Si es tu caso y no tienes prisa por comenzar a vivir en el piso, puedes apostar por la compra de un piso a reformar.

Eso sí, que el piso necesite una reforma no quiere decir que haya que comprarlo esté como esté. Hay que analizar una serie de factores que pueden llevar a que la compra se convierta en una pesadilla.

Para empezar, hay que analizar los metros disponibles que tiene la vivienda que piensas adquirir. Por mucho que el vendedor del piso diga que el piso tiene un número de metros cuadrados, o que la escritura diga que tiene unas dimensiones determinadas, es mejor asegurarse. Muchas veces, de lo que hablan el vendedor y la escritura es de los metros construidos, no de los útiles.

Generalmente, esos metros pueden incluir hasta una parte de la escalera común. Los metros reales también pueden verse reducidos por la presencia de armarios empotrados o paredes falsas. Por lo tanto, antes de tomar una decisión, es aconsejable pedir al dueño del piso que nos deje medirlo entero. Así se evitan sorpresas desagradables tras la compra. También conviene dibujar un plano de la vivienda, para hacerse una idea de su distribución.

Comprueba la distribución y la posición de los elementos fijos

Además de conocer los metros cuadrados reales del piso, hay que hacerse una idea, lo más aproximada posible, de su distribución. Para ello hay que comprobar aspectos como su forma o la disposición de sus estancias y habitaciones. También conviene tener en cuenta la situación de la puerta, la posición de las ventanas y el número de las mismas. O si se trata de un piso más bien alargado o más rectangular. Esto último es importante de cara a la reforma. Un piso alargado, aunque se reforme por completo, no tendrá más remedio que incluir un pasillo más largo. De otra manera, el paso a algunas habitaciones se tendrá que hacer a través de otras. Si no, se perderán metros útiles para destinar, por ejemplo, al salón o al dormitorio principal.

En cuanto a las ventanas, es conveniente que el piso tenga, al menos, una por cada estancia. Se puede hacer una excepción en el caso de algún baño o aseo, pero en cualquier caso será mejor que también tengan. De otra manera, se dificultarán tanto su iluminación como su ventilación.

De cara a la reforma, es vital también encontrar los elementos fijos de los que no te podrás deshacer o cambiar de sitio. Por ejemplo, las vigas maestras o los muros de carga. Su eliminación acarrearía problemas gravísimos en la vivienda o el bloque en el que está el piso, que podrían llegar al derrumbe. Generalmente están marcados en los planos de la vivienda. Los propietarios del piso también suelen saber dónde están.Hay que tenerlos en cuenta, sobre todo si la reforma del piso que se tiene pensada conlleva un cambio de distribución.

Localiza las instalaciones de la vivienda

Otros de los elementos a localizar son sus instalaciones de agua y electricidad. Aunque en una reforma integral conviene cambiarlos por unos nuevos, sobre todo si la vivienda tiene varios lustros, es recomendable localizarlos. Sobre todo, encontrar los generales, como las bajantes de la finca, para no dañarlos por error durante las obras.

También los huecos de ventilación de baños y cocinas (campanas extractoras, extractores de los aseos, etcétera). Si la finca tiene calefacción central, también hay que encontrar las vías de su distribución. Hay veces que va por cañerías por el exterior de la finca. Si es el caso, no habrá problemas para la obra. Pero hay veces que van por su interior, pegadas a vigas maestras o a paredes. En estos casos, localizarlas a tiempo evitará males mayores en las reformas.

Cuidado con los defectos de construcción

Por mucho que te guste un piso que se venda para reformar, y que aparentemente esté en buen estado, hay que comprobar si tiene defectos graves. Tanto en el piso como en el bloque en el que se encuentra. Los peores son los relacionados con las humedades. Por ejemplo, en las viviendas que se encuentren en un último piso, justo bajo el tejado. También en las que tienen un ático con terraza encima, puesto que si esta no está bien aislada, puede dar lugar a humedades en el piso de abajo. Y en no pocos casos, aunque se reparen, aparecen cada cierto tiempo, con las consiguientes molestias, obras y gastos.

También hay que tener en cuenta si la construcción en general tiene defectos relacionados con su estabilidad. Esto quedará de manifiesto por la presencia de grietas de grandes dimensiones en los muros. También hay que tener en cuenta si el bloque de viviendas presenta humedades por capilaridad. Para ello, bastará con examinar el estado del muro de carga del edificio.

La mala colocación de bajantes y tuberías también es otro motivo que desaconseja la compra de un piso a reformar. Si las bajantes no están correctamente montadas, son estrechas o presentan poros, darán muchos problemas. Atascos, malos olores, filtraciones, etcétera. Este tipo de defecto no suele ser visible a primera vista, por lo que es recomendable hablar con otros vecinos del edificio para conocer la existencia de problemas.

En caso de que los defectos estructurales de la vivienda o del edificio en el que se encuentra sean notorios y evidentes, es aconsejable no comprarlo. Aunque su precio sea muy bajo. Las obras que podrían derivar de los mismos conllevarían abundantes molestias y desembolsos económicos.

Ventajas de la compra de un piso a reformar

Una vez analizados todos estos puntos, si ves que el piso se ajusta a tus necesidades y cuentas con el presupuesto necesario, solo queda dejarte asesorar por un experto en reformas. Si has decidido comprarlo e, incluso, si has dado una señal, visítalo con un experto para abordar la reforma. Una vez finalizada, la casa quedará exactamente a tu gusto. Tendrá los materiales que quieras, la distribución que necesites y los muebles en el lugar que más te convenga.

Dado que la obra a realizar será sin duda de gran envergadura, lo mejor es que te pongas en manos de una empresa especializada en reformas integrales. Así, únicamente tendrás que preocuparte de hablar con un solo interlocutor para la reforma. Él se encargará de todo lo demás: contratar empresas y operarios, mediciones, elaboración de planes, etcétera. También supervisará la obra y vigilará que se cumplan los plazos establecidos. E incluso te aconsejará qué es lo mejor que puedes hacer con el presupuesto que tengas pensado para la reforma.

Una de estas empresas con las que puedes contar es Reformadísimo, que tiene un equipo de expertos especializado en reformas. También cuenta con técnicos y arquitectos que se encargarán de visitar la casa a reformar para ver sus posibilidades.

La compra de un piso a reformar permite implicarse directamente en su arreglo y cambio de distribución. Así conseguirás lo que buscas. Eso sí, ten en cuenta que el precio de una reforma puede resultar algo elevado. A pesar de eso, es poco probable que, sumado al que pagaste por el piso, iguale al de una vivienda parecida seminueva. Por lo tanto tendrás, tras la reforma, una casa a tu gusto y más barata que un piso de segunda mano con pocos años o nuevo.

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Source:: Fotocasa

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